Entre flores, cencerros y coloridos payasos, Xico celebra una de sus tradiciones más emblemáticas
Con alegría, música, color y un profundo sentido de identidad, Xico vivió uno de los momentos más representativos de sus fiestas patronales: el regreso de los artesanos que recolectaron la tradicional flor de cucharita y su recibimiento por parte de los emblemáticos cencerreros y los vistosos payasos que llenaron las calles de fiesta.
Desde la madrugada, los artesanos emprendieron el recorrido hacia las montañas de la región de Puebla para recolectar la flor de cucharita, una especie que, año con año, da vida al majestuoso arco floral dedicado a Santa María Magdalena.
Esta labor representa el esfuerzo, la devoción y el compromiso de quienes mantienen viva una tradición transmitida de generación en generación.
A su regreso a Xico, los artesanos fueron recibidos en medio de un ambiente festivo por los tradicionales cencerreros, quienes hicieron sonar sus cencerros para anunciar la llegada de la flor. A ellos se sumaron los coloridos payasos, personajes que, con sus llamativos trajes, máscaras, bailes y ocurrencias, dieron un toque de alegría y folclor al recorrido.
La presencia de los cencerreros y los payasos forma parte de la riqueza cultural de esta celebración, pues ambos personajes llenan las calles de música, movimiento y color, acompañando uno de los momentos más esperados por las familias xiqueñas.
La elaboración del arco floral es una de las expresiones artesanales y religiosas más importantes del Pueblo Mágico. Cada flor colocada simboliza el trabajo colectivo de una comunidad que preserva sus raíces y fortalece su identidad mediante una celebración que combina fe, arte, alegría y tradición.
Con este emotivo y colorido encuentro comienzan las actividades más significativas de las fiestas en honor a Santa María Magdalena, una festividad que cada año reúne a habitantes y visitantes para celebrar el legado cultural que distingue a Xico como uno de los municipios con mayor riqueza tradicional de Veracruz.
