La eliminación del fuero debe analizarse con responsabilidad y justicia imparcial: Antonio Lagunes Toral
La eliminación del fuero para los servidores públicos debe analizarse más allá de posturas a favor o en contra, pues su efectividad dependerá de la manera en que se aplique la ley y de las garantías de justicia e imparcialidad que existan, consideró el político social Antonio Lagunes Toral.
En entrevista, Lagunes Toral señaló que la eliminación de esta figura no es buena ni mala por sí sola, ya que el verdadero reto consiste en garantizar que ningún funcionario público tenga protección frente a la comisión de delitos reales, pero también que los mecanismos legales no se conviertan en instrumentos de persecución política.
Destacó que el principio fundamental debe ser que todas las personas, sin importar el cargo que desempeñen o la posición que ocupen, respondan ante la ley cuando existan elementos que acrediten posibles responsabilidades.
Sin embargo, subrayó que para alcanzar una justicia auténtica es indispensable contar con instituciones independientes, capaces de actuar sin presiones políticas y con criterios de imparcialidad, de modo que la aplicación de la ley no dependa de intereses particulares ni de la posición de poder de las personas involucradas.
El político social enfatizó que la justicia debe aplicarse por igual, de abajo hacia arriba, sin privilegios para quienes ocupan cargos públicos, pero tampoco con abusos contra quienes piensan diferente o mantienen una postura política distinta.
En ese sentido, advirtió sobre la importancia de evitar que una medida orientada a fortalecer la rendición de cuentas termine utilizándose para perseguir adversarios o debilitar a quienes expresan opiniones contrarias a determinados intereses.
Finalmente, Lagunes Toral sostuvo que el objetivo debe ser construir un sistema de justicia que proteja los derechos de todas las personas y garantice que nadie esté por encima de la ley, pero que tampoco se utilice el poder de la ley para actuar arbitrariamente contra alguien.
“Hagamos lo correcto, que nadie esté por encima de la ley, pero que tampoco la ley se use por encima de nadie”, expresó al resumir su postura sobre un tema que, dijo, debe abordarse con responsabilidad y con pleno respeto a los principios de legalidad, igualdad e imparcialidad.
